Quizás no era tan triste, porque ella sonreía.
Le gustaba la poesía pero no sabía cantar.
Le gustaba escribir pero solo leía.
Le gustaba también un chico que no conocía.
Era feliz con poco,
Pocas veces sabía lo que hacía
Soñaba que un día sería loca
Y que a la luna llegaría.
Soñaba durmiendo de día,
Charlaba por las noches con las estrellas.
Desde su ventana susurraba poemas de amor
Pero nadie sabe quien la amaba a ella.
Luchaba con arcoíris oscuros.
Pintaba girones en la pared.
Comía dulce de leche con los dedos
Y le gustaba sobre todo, no saber que hacer.
Volaba en nubes de algodón de azúcar
Que el sol pintaba color rosa en su atardecer
Le contaba cuentos a la luna
Su vida era un libro que nadie sabía leer.
Paginas en blanco adornaban la puerta de su boca
Letras en tinta y pluma colgaban de sus ojos
No tenia sentido los bailes sin música
Creía que los besos no se podían regalar.
